hola brothers!!! hoy vimos "Jesús y la mujer samaritana (San Juan 4:1-42) y el tema central fue la DISCRIMINACIÓN: conocida de forma amplia a la más restringida. Una forma de discriminar es seleccionar y separar una de más cosas (amplia), y por otra parte se encuentra la discriminación más restringida, que está relacionada al rechazo y prejuicio. Esta forma de discriminar es justo lo que conversamos, porque el tema es tan frecuente que se concentra en dos partes: en quien discrimina y en el que se siente discriminado.
En el pasaje vemos cómo Jesús rompe con todo prejuicio y conflicto social-cultural. La mujer samaritana comienza a hablar de diferencias religiosas y Jesús le responde: "Mujer, creéme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoraremos lo que no sabemos: porque la salvación viene de los judíos." (v. 21-22).
Entonces, lo que hay que recalcar es que siendo cristianos debemos comenzar a dejar fuera todo conflicto religioso, pq ese no es nuestro fin; el Señor quiere usarnos y que seamos sus herramientas para compartir la palabra, pero también para ocuparnos (servir) de los demás, de los que están próximos, personalmente y presentándoles al Señor. Ellos, aunque a simple vista no manifiesten algún pesar, sí los tienen y quieren ser escuchados como también aconsejados. Ahí tenemos que estar nosotros; siempre hay trabajo, ocupándonos y no preocupándonos de lo que haya que hacer.
Así que haciéndonos un examen personal:
¿Cuántas veces discrimino (rechazo) a alguien en Un día?
¿Si comienza a nacer algún prejuicio en mí, lo detengo, lo elimino, hago el intento?
¿Por qué voy a elegir con quién hablar, a quién predicar o con quién compartir, si Jesús fue guiado y llevado por la voz de Dios para servir a cada uno? Dios nos pone justo en el momento indicado, donde tenemos que actuar, siendo absolutamente respaldados por ÉL.
Surgen muchas preguntas, pero lo importante es que nos autoexaminemos siempre, día y noche, hasta dejar las críticas, hasta dejar los prejuicios de lado, porque si Dios estuviese lleno de prejuicios ¿alguno tendría más mérito que otro para ser elegido? A quien ha escogido fue por gracia y porque su enorme misericordia ha sido derramada en nos. TRabajemos en ÉL.
viernes, noviembre 17, 2006
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